Abierto ahora en turno hay 2 veterinarios y 1 enfermera
Si está dudando, ya es motivo para llamar.
Urgencias veterinarias las 24 horas en Ñuñoa, sin hora y sin ser paciente nuestro. Abajo hay una tabla que le dice si lo que está viendo es de venir ahora, de venir hoy o de esperar a mañana — y a veces la respuesta es esperar. También están los precios, porque a esta hora nadie debería tener que preguntarlos.
Guía de urgencia · escrita por nuestro equipo
¿Es ahora, es hoy, o puede esperar a mañana?
Ninguna clínica publica esto porque el tercer nivel le quita consultas. Nosotros preferimos que venga cuando corresponde y que confíe en nosotros la vez que sí importa. Esta tabla no reemplaza una consulta: si lo que ve no calza con nada de acá, llame igual y lo conversamos por teléfono sin costo.
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Ahora. Sin llamar antes.
Salga de la casa
Son los cuadros donde una hora cambia el resultado. Si reconoce alguno, no busque más ni escriba por WhatsApp: tome las llaves y venga. Avisamos al turno desde el camino si nos llama, pero primero salga.
- Le cuesta respirar, respira con la boca abierta o tiene la lengua morada
- Convulsiona, o convulsionó hace menos de una hora
- El abdomen está hinchado y duro, e intenta vomitar sin que salga nada
- Un gato macho hace fuerza para orinar y no sale nada
- Sangra y no para, o lo atropellaron aunque se vea bien
- Comió veneno para ratones, chocolate, uvas o remedios de la casa
- Está pariendo hace más de media hora sin que nazca el cachorro
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Hoy, pero no corriendo.
Dentro de las próximas horas
Puede terminar de vestirse, buscar el carnet de vacunas y venir tranquilo. No es un cuadro que se resuelva solo, pero tampoco uno donde media hora cambie algo. Si empeora mientras espera, sube al nivel de arriba.
- Vomitó dos o tres veces en el día pero está despierto y toma agua
- Cojea de una pata desde ayer y no la quiere apoyar
- Un ojo llora, está cerrado o se ve opaco
- Se rasca hasta pelarse una zona, o tiene una herida que huele mal
- Diarrea de un día, sin sangre, y por lo demás está normal
- Dejó de comer hoy pero sigue tomando agua y saluda cuando llega
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Mañana, con hora.
Le sale más barato y se atiende mejor
A esta hora le vamos a cobrar recargo de urgencia por algo que mañana ve el veterinario de siempre, con la ficha a la vista y por menos plata. Se lo decimos acá para que no haga el viaje.
- Está con las vacunas atrasadas o hay que desparasitar
- Tiene mal aliento, sarro o le sangran las encías al comer
- Una masa o bulto que está hace semanas y no cambió de tamaño
- Quiere esterilizarlo, o consultar por la dieta y el peso
- Se rasca las orejas hace tiempo, sin herida ni mal olor
- Está viejito y lo nota más lento, sin nada agudo hoy
Si su animal está en el primer nivel, deje de leer. La página va a seguir acá cuando vuelva.
Orientador de urgencia
Marque lo que está viendo.
Le decimos en qué nivel cae según la misma tabla de arriba. No es un diagnóstico y no reemplaza la consulta: si lo que ve no calza con nada, llame igual y lo conversamos por teléfono sin costo.
4 de cada 10 urgencias nocturnas que atendemos son del tercer nivel, y pagan recargo por algo que mañana costaba la mitad. Por eso existe esto.
Una noche real, desglosada
Lo que cuesta, antes de que lo pregunte.
Esta es la cuenta completa de una gastroenteritis con deshidratación —el motivo más frecuente de nuestras noches— en un perro de doce kilos que llegó a las 23:40 y se fue a las 11:00 del día siguiente. No es un ejemplo inventado ni un «desde»: es el desglose tal como sale impreso.
- Consulta de urgencia Recargo nocturno incluido · de 22:00 a 08:00 $38.000
- Radiografía de abdomen Dos proyecciones, informadas en el momento $42.000
- Hemograma y perfil bioquímico Resultado en 25 minutos, laboratorio propio $46.000
- Hospitalización Una noche · suero, monitoreo y control cada 2 horas $74.000
- Medicamentos y suero Antiemético, analgesia y fluidos $29.000
Total de la noche $229.000
Los valores de arriba son los de esta clínica y están vigentes. Cambian una vez al año y avisamos en la puerta un mes antes.
Si el presupuesto no alcanza, dígalo al llegar. No es una conversación incómoda para nosotros y sí cambia el plan: hay exámenes que se pueden postergar, tratamientos que se pueden hacer ambulatorios y convenios de pago que existen justamente para esto. Lo que no queremos es enterarnos al final.
Lo que no hacemos, dicho antes
Preferimos que lo sepa acá y no en la puerta.
Hay cosas que esta clínica no puede resolver, y hacer el viaje de noche para que lo deriven es la peor manera de descubrirlo.
- No atendemos exóticos. Conejos, hurones, aves, reptiles y roedores necesitan un veterinario con esa formación, y acá no lo tenemos de turno. Si llega con uno, le damos el teléfono de quien sí y lo llamamos nosotros para que lo esperen despierto.
- No hacemos cirugía de columna ni neurocirugía. Estabilizamos, tomamos las imágenes y coordinamos el traslado al hospital de especialidades esa misma noche. Lo decimos apenas vemos la radiografía, no después de tres días de hospitalización.
- No tenemos resonancia ni tomografía. Radiografía digital y ecografía sí, en el momento. Para el resto hay que derivar y el examen se toma en horario hábil: de noche no existe ese servicio en Santiago, se lo diga quien se lo diga.
- No damos diagnósticos por teléfono ni por foto. Sí le decimos si lo que describe suena a venir ahora o a esperar, y esa llamada no se cobra. Pero un «no es nada» por WhatsApp sin haber tocado al animal no se lo vamos a dar nunca.
A las tres de la mañana
Cómo se entra de noche.
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El portón grande de Irarrázaval queda cerrado desde las 21:00. Se entra por Manuel de Salas, a media cuadra: hay un timbre con luz y una cámara. Toque y quédese ahí, alguien sale.
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Puede estacionar en la vereda frente a la puerta aunque haya línea amarilla. Está conversado con la municipalidad y nadie cursa parte a un auto con las balizas puestas en esa puerta.
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No baje a su animal si convulsiona o si no puede pararse. Toque el timbre y salimos con la camilla. Es lo que hacemos todas las noches y nos demoramos menos que usted cargándolo.
Dónde estamos
Av. Irarrázaval 3420
Ñuñoa
Entrada nocturna por Manuel de Salas, a media cuadra. Timbre con luz sobre la puerta.
El teléfono lo contesta alguien del turno, no una central.
No hay menú de opciones ni música de espera. Contesta la enfermera o el veterinario que está en ese momento, que es quien lo va a atender si decide venir. Si está ocupado con un paciente, suena hasta que alguien se desocupa: nadie le va a cortar.
Av. Irarrázaval 3420, Ñuñoa · abierto los 365 días, sin excepción